La sangre circula por los vasos sanguíneos a una velocidad media de 2 kilómetros por hora.

Si dispusiéramos todos los glóbulos rojos del cuerpo unos sobre otros, levantaríamos una torre de 50.000 kilómetros de altura, y formaríamos una línea lo suficientemente larga como para dar la vuelta a la tierra 4 veces.

Cada segundo, la médula ósea genera de 2 a 3 millones de glóbulos rojos. La misma cantidad muere en ese tiempo.

Por nuestro cuerpo circulan alrededor de 35.000 millones de leucocitos, el equivalente a la distancia entre Madrid y Barcelona si los dispusiéramos uno detrás del otro.

El pus está formado por glóbulos blancos que han muerto durante el combate con las infecciones.

El precio de un barril de crudo es de aproximadamente 60 Euros; la misma cantidad de sangre natural podría venderse a casi 80.000 Euros.

Cada año en el mundo se recogen alrededor de 80 millones de litros de sangre, el equivalente a 40 piscinas olímpicas.