Grandes principios éticos de la donación:

Libertad:

la donación es libre, usted decide donar, nadie le obliga.

 

Voluntariedad:

la donación es voluntaria, usted decide cuándo dona, a sabiendas de que su donación es siempre útil.

 

 

Gratuidad:

la donación es gratuita, no le reporta dinero, sólo la satisfacción de haber hecho una obra útil. Como cualquier tejido u órgano humano la sangre, no puede ser tratada como una mercancía y por tanto nunca será objeto de comercio o beneficio.

 

Anonimato:

la donación es anónima; usted no sabrá quién va a beneficiarse de su donación, pero sí que la recibirá un ser humano que la necesita.

 

Solidaridad:

la donación es un gesto solidario. A través de ella se instaura una nueva forma de comunicación y solidaridad entre los seres humanos.

 

Responsabilidad:

la donación de sangre es un acto de responsabilidad.